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¿Qué tienen en común el cerebro humano y las redes neuronales de la IA?

Qué tienen en común el cerebro humano y las redes
El cerebro humano es considerado una de las estructuras más complejas
conocidas. Podría decirse que, desde el dominio del fuego hasta nuestros días,
este órgano ha desempeñado un papel fundamental en la evolución y el
desarrollo de las sociedades, impulsando el conocimiento, la innovación y el
desarrollo de nuevas tecnologías, entre ellas la inteligencia artificial (IA).

Evidentemente, el origen del cerebro humano es un misterio. De lo que sí
tenemos certeza es que, en 1943, el neurofisiólogo Warren McCulloch y el
matemático Walter Pitts desarrollaron un modelo matemático inspirado en el
funcionamiento de las neuronas, sentando las bases de las redes neuronales
artificiales. Desde entonces, estos modelos han evolucionado hasta convertirse
en sistemas capaces de abordar distintos problemas, tomando como
inspiración algunos aspectos del cerebro humano.

¿Por qué las redes neuronales de la IA están inspiradas en el cerebro
humano?

El cerebro humano es capaz de procesar datos y resolver problemas. Sus
capacidades fueron una fuente de inspiración para crear sistemas de
inteligencia artificial capaces de reconocer patrones, clasificar información,
hacer predicciones y generar respuestas.

Las redes neuronales son uno de los productos más claros que surgieron de
esta inspiración. Según la National Library of Medicine, imitan la inteligencia
cerebral al traducir el funcionamiento físico y biológico del cerebro a números,
fórmulas y códigos de computadora, aunque aún lo hacen de manera
simplificada e imperfecta.

Mientras que las neuronas biológicas se envían señales eléctricas, las
neuronas artificiales se organizan en capas y transmiten valores numéricos.
Estos valores permiten que la red neuronal procese los datos y aprenda a
identificar patrones. Para realizar este proceso, la información atraviesa
diferentes etapas dentro de la red, en las que los datos son recibidos,
procesados y transformados hasta obtener un resultado.

Del dato a la predicción: el proceso de aprendizaje de una red neuronal
Las redes neuronales artificiales se organizan en tres capas: una capa de
entrada, una o más capas ocultas y una capa de salida. Primero, la capa de
entrada capta los datos iniciales separados por sus características individuales;
a continuación, las capas ocultas —el motor del aprendizaje profundo (deep
learning)— procesan esa información para identificar patrones complejos; por
último, la capa de salida genera la respuesta o predicción según los
requerimientos del problema. Esta estructura permite que la red transforme los
datos de entrada en una predicción. Pero ¿cómo aprende a realizar este
proceso con mayor precisión?

Según IBM, una red neuronal aprende a partir de los datos mediante el ajuste
de sus pesos y sesgos. Primero, procesa la información y realiza una
predicción. Después, compara esa predicción con el resultado correcto para
medir el error. A partir de esta diferencia, ajusta sus pesos y sesgos para
reducir el error y mejorar sus siguientes predicciones. Este proceso se repite
durante el entrenamiento hasta que la red mejore progresivamente su
capacidad para reconocer patrones y realizar predicciones.

Por ejemplo, imaginemos una red neuronal entrenada para distinguir entre
perros y gatos. Para aprender a reconocerlos, recibe numerosas imágenes
etiquetadas con la categoría correspondiente. Estas imágenes deben presentar
diferentes características y condiciones, como distintas posturas, fondos e
intensidades de iluminación. A partir de estos datos, la red aprende patrones
que le permiten diferenciar ambas categorías y, después del entrenamiento,
clasificar nuevas imágenes que no había visto anteriormente.

Nuevas posibilidades para inteligencia artificial
Las capacidades de las redes neuronales se van a sofisticar a medida que los
investigadores mejoren los métodos de entrenamiento. Su capacidad para
aprender de los datos podría ampliar sus aplicaciones en áreas como la
robótica, los vehículos autónomos, el análisis financiero, la medicina y el
procesamiento de información.

Esta tecnología seguirá revolucionando la inteligencia artificial porque permitirá
el desarrollo de sistemas más precisos y capaces de resolver problemas más
complejos. De esta manera, las redes neuronales continuarán expandiendo las
posibilidades de la IA y su uso en distintos ámbitos de la sociedad.


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